Guillermina Lynch

Relicario Animal
Colaboración junto a Miguel Ángel Rigacci
ANDA – Taller POSIBLE, Buenos Aires
Abril 2026
Curaduría: Cayetana Muniz Barreto

 


En Relicario Animal, Guillermina Lynch presenta una serie de esculturas portátiles realizadas a partir de obras anteriores que deciden, por voluntad propia, tomar una nueva morfología. El trabajo sobre terciopelo, intervenido mediante técnicas de serigrafía experimental, calor y corrosión, produce superficies donde el textil adquiere cualidades minerales y orgánicas: zonas endurecidas, opacas, casi geológicas, que emergen del textil. A estas piezas se incorporan astas recolectadas en territorio patagónico, trabajadas artesanalmente por Miguel Ángel Rigacci mediante limpieza, hervido y modelado a fuego.

Una caverna debajo del mítico y moderno Edificio Kavanagh es el hábitat que estas criaturas eligen para desplegarse y trazar su propio ecosistema. El diseño sonoro de la exhibición, realizada a partir de una investigación de escucha de paisajes subterráneos de crujidos, bajas frecuencias, resonancias acuáticas, viento, profundidad, acompaña ese ingreso y convierte el subsuelo en una caverna sensible, donde los relicarios parecen presencias emergidas de otra temporalidad.

Para encontrarlas, se requiere un descenso arqueológico hacia un territorio donde aún perduran vestigios de otros tiempos. En ese trayecto subterráneo, un bosque de tapados dirige el recorrido. Ellos son el origen primario, su estado previo antes de devenir relicario. Al atravesarlos, aparece una topografía dominada por nuevas formas híbridas surgidas del encuentro entre terciopelo y asta: criaturas textiles, cuerpos blandos creados por Lynch y Rigacci. Algunos relicarios se despojan del hueso y desestabilizan su morfología, decidiendo poblar una pared de la cueva solo para ellos.

Ese gesto de descenso encuentra su escala íntima en el uso mismo de las piezas. Los relicarios retoman la tradición de los objetos portátiles de resguardo y poder, cercanos a bolsas de hechicería o contenedores rituales. Funcionan como cavidades blandas destinadas a alojar pequeños elementos personales, amuletos, restos o talismanes, activando una relación cercana con quien los porta o los abre.